Funda para el mando del Apple TV

Quizá te estés preguntando por qué debes gastar unos 20 € en la funda Griffin Survivor para el mando del Apple TV (AmazonMacníficos) cuando puedes encontrar una funda parecida en Aliexpress por menos de 2€. Puedes mirar estas fotos para salir de dudas.

IMG_1881 IMG_1882 IMG_1883

Si no puedes ver las fotos o no han sido suficientemente aclaratorias te indicaré que la funda de Aliexpress mora en la delgada línea que separa la silicona del papel de fumar y básicamente se limita a revestir el mando. Lo protege, sí, pero contra manchas. Sin embargo la funda de Griffin es sólida, recubre las esquinas y le añade peso y un grosor extra en la base de manera que si el mando se te cae de la mano golpee el suelo por la zona más protegida.

Airmail no es para mí

Captura de Airmail

Airmail es el último unicornio en el tumultuoso campo de las apps de correo electrónico para iOS. En este área soy reacio a usar algo que no sea la aplicación del sistema, no ya por amor a ella, sino porque me da las características que necesito y goza de la integración en el sistema que iOS le niega a las apps de terceros. Aun así he estado unas semanas probado Armail y he decidido abandonarla. Estéticamente la aplicación es muy interesante y resulta especialmente atractiva a la par que práctica la pantalla para redactar correo; desafortunadamente no soy muy de escribir complejos emails desde el teléfono, por lo que es algo que no uso.

Lo que sí necesito es un app que busque correos nuevos en carpetas. En mi cuenta de Fastmail tengo aparcados como alias los correos de todos mis podcasts, y reglas para que cuando entra un email se vaya directamente a la carpeta en cuestión. En Mail, tienes una opción para ejecutar push sobre cualquier carpeta (he hecho un vídeo al respecto), por lo que recibes notificaciones cuando un email te entra a una carpeta aunque esta no sea el inbox. En Airmail careces de esta opción, y encima, aunque puedes marcar carpetas como favoritas y editar la barra de la izquierda para tenerlas a mano, esa personalización desaparece pasadas unas horas.

Sin las notificaciones por carpeta y sin siquiera poder tenerlas a mano, poco me retiene ya en Airmail.

Configurando una cámara IP en casa

Una cámara IP no es desde luego el descubrimiento tecnológico del 2016. Hace ya mucho tiempo que estos dispositivos están a un nivel de precio que permite su acceso a cualquiera de nosotros. Yo he adquirido recientemente una y simplemente quería poner en común mi experiencia con la instalación y configuración de la misma, por si a alguien le fuera de utilidad y también para recibir vuestro feedback al respecto en los comentarios.

La cámara la conseguí en SecurMax, aprovechando que esta empresa fue el primer patrocinador de mi podcast diario sobre tecnología Emilcar Daily. Se trata de un modelo “marca blanca” que esta tienda vende bajo la denominación SECIP32. En el enlace podéis leer las características completas pero os adelanto que tiene conectividad por ethernet y Wi-Fi con una resolución 720p, lo cual es suficiente para la distancia que quiero controlar en casa y que es el pasillo desde el extremo a la puerta de la entrada. No dispone de un dispositivo infrarrojo para visión nocturna pero sí de un mucho menos discreto pero efectivo led blanco que encendido baña hasta 10 metros de distancia. Tiene también micrófono y altavoz, sensor de movimiento y ranura para tarjeta SD. La alimentación eléctrica la provee un pequeño transformador muy ligero.

Cámara IP

La cámara viene con una plantilla en papel para poder marcar con un lápiz el lugar exacto de los taladros. También trae tacos y tornillos. Como veis en la foto yo (es decir, mi vecino José Diego) la instalé en el techo, aprovechando que es más falso que el beso de Judas y que puedo albergar arriba el transformador y enchufarlo a un chiringuito que tiene ahí montado mi mencionado vecino, que es el alma de estas cosas en mi casa.

La función de la cámara en casa no es otra que aportar un punto más de seguridad y ocasionalmente comprobar que todo va bien por casa y que Rocío y los niños no se han quedado durmiendo después de salir yo hacia el trabajo. Puedo escucharles, verles (si pasan por delante de la cámara) o incluso decirles buenos días 😀

Una cámara IP propietaria tiene muchas ventajas entre las que podemos encontrar diseño, integración con otros sistemas o una aplicación específica para smartphones. Esta cámara, al ser de marca blanca, tiene como increíble ventaja el software que usa, un estándar de la industria que conozco de sobra al ser el mismo que usan las cámaras de vigilancia de los aparcamientos públicos que gestiono para mi empresa.

software cámara

Como podéis comprobar, la interfaz es abyecta pero terriblemente práctica y poderosa. Puedo crear perfiles de cámara donde controlo todos los parámetros (brillo, color, contrastre…) y programarlos para que se activen automáticamente día/noche. Puedo determinar la calidad del vídeo y el audio, así como indicar en qué momentos quiero grabar, si grabo todo o sólo ante el movimiento y si grabo en local (SD) o en remoto (FTP).

El apartado Network es también amplio en posibilidades y es aquí donde podemos configurar el acceso remoto a nuestra cámara desde fuera de casa, usando el protocolo de nuestro antojo.

El acceso remoto a nuestra casa es siempre un pequeño dolor de cabeza para los que somos usuarios rasos de estas cosas, y aunque yo voy teniendo galones, decidí dejarme guiar por SecurMax, que en sus condiciones de venta presume de servicio técnico telefónico para la configuración del producto. De hecho la cámara ya me vino con la IP que yo les indiqué asignada, pero no les pedí que me configuraran el acceso. Efectivamente en la llamada de teléfono me fueron guiando para configurar acceso remoto a través de su propio servidor de DynDNS para clientes y en pocos minutos me crearon la cuenta y me dieron todas las indicaciones para configurar la cámara y el acceso a la misma desde la popular aplicación iDMSS Lite en mi iPhone. Fui siguiendo las indicaciones del técnico pero ellos mismos habrían hecho el trabajo por mí ya que incluyen en sus servicios la conexión mediante escritorio remoto.

En muchas de las cosas que permite la cámara todavía estoy en pañales. Tengo por ejemplo que determinar bien los patrones de grabación y los perfiles de cámara; también tiene un sistema de alarmas que puede ser interesante en caso de ausencia (aunque para eso ya tengo la alarma de casa). En definitiva es para mí un nuevo tipo de dispositivo que ya tengo en marcha con su funcionalidad básica pero al que creo que le puedo sacar mucho más.

Propósitos para 2015: así me fue

Comparezco por aquí, no sin vergüenza, para dar cuenta de los 10 propósitos que hice de cara a este año 2015. Vamos a evaluar el éxito obtenido:

  • Presencia en Twitter: he mejorado mi presencia en esta red como vehículo desde mi punto de vista imprescindible para a difusión de mi red de podcast Emilcar FM. LOGRO.
  • Publicar más en este blog: fracaso estrepitoso, así, sin ambages. FRACASO.
  • 5000 oyentes: esa era mi meta de descargas de Emilcar Daily a semana vista y me he quedado en 4600-4800. FRACASO.
  • Monetizar el podcasting: todavía no me lo creo pero sí, lo he conseguido. LOGRO.
  • Darle caña a Facebook: no sólo he conseguido la meta de usarla más para difundir la labor de mi coro, sino que de manera inesperada he conseguido usarla también para difundir Emilcar FM, y se ha convertido en un canal minoritario pero en crecimiento. LOGRO.
  • Cuestión de dinero: le puse las 16GB al Mac mini y pude probar, gracias a la generosidad de un lector, una caja RAID OWC, que resultó no ser un producto para mí. LOGRO.
  • El año de las fotos: transición a Fotos conseguida con éxito, aunque hemos sacrificado cosas creo que los pros superan a los contras. LOGRO.
  • Seguir escribiendo: el día tiene 24 horas y si extiendo Emilcar FM no queda tiempo para escribir ni aquí ni en iBooks ni en ninguna parte. FRACASO.
  • Leer más novela: algo he leído, sí, pero menos de lo deseable. FRACASO.
  • Potenciar mi red de podcasts: no puedo estar más contento. LOGRO.

Bueno, creo que un 60% de éxito está muy bien, teniendo en cuenta además que no todos los propósitos eran igual de importantes. En unos días os pongo por aquí lo que me planteo de cara a 2016. Jobs proveerá.

¡¡FELIZ AÑO!!