5 minutos con la RØDECaster Pro

No he podido pasar más de 5 minutos con mi última adquisición, pero tampoco me ha hecho falta más para quedar profundamente impresionado.

Pese a mi profundo deseo de comprar RØDECaster Pro y sabiendo de sus virtudes, glosadas por podcasters de todo el mundo, mi actual sistema de grabación para podcasting es bastante sólido. Uso una Focusrite Scarlett 18i8 donde conecto los cuatro micrófonos (es un hardware encomiable con unos previos espectaculares) y un amplificador de auriculares. En la parte de software tengo Hindenburg Journalist Pro para recibir los cuatro canales y uso dos apps de Rogue Amoeba para completar el círculo: la primera es Loopback, que me permite crear una interfaz virtual donde incluyo como fuentes iTunes, Spotify, Safari, FaceTime, Skype… lo que quiera; la segunda es Farrago, un pad virtual de sonidos configurable 100% y que por supuesto incluyo como fuente dentro de la interfaz virtual que me he creado.

De esta forma tengo TODO lo que necesito a mi disposición y listo para poder grabar un podcast en falso directo, sin casi edición posterior. Para un obseso del control absoluto en el podcasting como yo, haber llegado a esta configuración es una satisfacción plena, y me creaba la duda de hasta qué punto la RØDECaster Pro podría mejorar mi situación hasta el punto de merecer pagar su precio.

Llevo 5 minutos con la RØDECaster Pro y el precio ya me parece bajo. Os voy a contar aquí lo que he visto en estos 5 minutos.

La mesa nos presenta controles de volumen para los 8 canales que ofrece: los cuatro micrófonos, el sonido que entra desde el ordenador vía USB, nuestro teléfono conectado vía cable TRRS y nuestro teléfono conectado vía Bluetooth. El octavo canal son los 8 pads de sonidos pregrabados. Debajo de cada uno de estos controles de volumen tenemos un botón verde y otro rojo: el verde sirve para activar el SOLO, es decir, que únicamente esa fuente entre a la mezcla, silenciando todas las demás (puedes seleccionar varios SOLO a la vez); el rojo sirve para activar el MUTE, es decir, que esa fuente no entre en la mezcla final (puedes seleccionar varios MUTE a la vez). El canal de los pads no tiene MUTE, no lo necesita al no ser una fuente de entrada continua de sonido.

Para que la foto saliera bien, he tenido que entrar a los ajustes y reducir el brillo de los botones, como podéis ver en la patalla de la RØDECaster Pro que sale en la foto

De los 8 canales, 5 tienen un botón encima del controlador de volumen, los cuatro micrófonos y el Bluetooth. Ese botón nos da acceso directo a la configuración de dicho canal, algo a lo que también tenemos acceso desde el menú de rueda dentada que aparece en la pantalla táctil.

En el caso del Bluetooth, la primera vez que lo pulsas te ofrece iniciar el proceso de emparejado con el teléfono. Confirmas que quieres iniciar el proceso contestando a la pregunta a través de la pantalla táctil de la RØDECaster Pro y a partir de ahí queda «descubrible» para enlazarla desde nuestro teléfono. Una vez hecho esto, el dispositivo es una salida más de audio Bluetooth, como lo puedan ser unos auriculares o unos altavoces. Sólo tendremos que elegirlo en nuestro teléfono para que su sonido entre nuestra mesa.

Cuando pulsamos los botones numerados del 1 al 4 de cada micrófono, entramos en la configuración de dicho micrófono específico y vemos cuatro opciones: micrófono, nivel, voz y avanzado. En micrófono le podemos decir qué micrófono estamos conectado, para que adecúe la ganancia y los previos a nuestra elección

El color de la banda lateral se corresponde con el color de cada uno de los botones de los micrófonos 😍

Si no te has caído al suelo después de eso y sigues leyendo, te contaré que con la opción de voz le indicamos qué tipo de voz tiene el locutor de cada micrófono, en cuanto a tono (bajo, medio, agudo) y fuerza (suave, medio, fuerte). Con la opción de nivel, podemos ajustar el nivel del preamplificador mientras cada locutor habla para asegurarnos de que el nivel del entrada es el adecuado; también aquí podemos activar la alimentación Phantom.

La opción avanzado no la he podido ver bien por las lágrimas que brotan de mis ojos. Desde ahí podemos activar 5 filtros: compresor, filtro de paso alto, puerta de ruido, de-esser y ducking. Cuenta además con tres plugins de la legendaria Aphex, en concreto Aural Excite, Big Bottom y Processing, que no sé lo que hacen pero lo averiguaré.

Dentro de la opción de configuración a la que accedemos por la pantalla táctil podemos también configurar los demás canales. En los relativos al teléfono (tanto por cable como por Bluetooth) podemos indicarle si por ahí va a entrar una llamada de teléfono, una voz (pregrabada) o música, para que ajuste sus ecualizaciones. En los dos últimos casos se activa también un botón avanzado similar al de los micrófonos en opciones. Ocurre igual con la configuración del canal USB, que nos muestra sólo las opciones de voz o música.

Y estos han sido mis primeros 5 minutos con la RØDECaster Pro. Es una pena que me la haya comprado justo al comienzo de mis vacaciones de podcasting. Ansío el momento de ponerla a prueba en la grabación de septiembre de Están locos estos romanos.

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